¿Por la tarde no trabajan?
FuncionariosUn hombre llega a la puerta del ayuntamiento y le pregunta al guarda de seguridad: —Perdone, ¿por la tarde no trabajan? —No: por la tarde no vienen. Cuando no trabajan es por la mañana.
Chistes de funcionarios y opositores: poca faena, buen horario y las mejores respuestas para cuando pregunten por la productividad.
6 chistes listos para robar
Un hombre llega a la puerta del ayuntamiento y le pregunta al guarda de seguridad: —Perdone, ¿por la tarde no trabajan? —No: por la tarde no vienen. Cuando no trabajan es por la mañana.
—¡Oficial! Me acaba de violar un funcionario. —¿Y cómo sabe que era funcionario? —Porque tuve que hacerlo todo yo.
¿Por qué los funcionarios públicos son ateos? Porque no creen en que después haya una vida mejor.
—¿A qué grupo de funcionarios pertenece usted? —Hay tres grupos: Incas, Mayas y Aztecas. —No sé cuáles son esos... —Sí, hombre: El que Inca los codos para leer el periódico; el que siempre llega tarde preguntando «¿Mayamao alguien?»; y el que se va antes de tiempo diciendo «Aztecargo que yo me piro».
Se encuentran dos amigos: —¿Qué tal, Pepito? Cuánto tiempo sin verte. ¿A qué te dedicas ahora? —Pues mira, aprobé unas oposiciones y ahora soy funcionario. —Buen trabajo, chaval: poca faena, buen horario y por las tardes sin trabajar. —Perdona, le puntualiza Pepito: es por las mañanas cuando no trabajamos. Por las tardes es que no vamos.
Un matrimonio entra en la panadería. Mientras ella ojea los pasteles, el marido, con aire despistado, le pide a la dependienta: —Me pone, por favor, tres funcionarios bien tostaditos. La dependienta se extraña: —¿Funcionarios dice? La mujer le contesta: —Baguettes, hija, tres baguettes. Es que mi marido siempre se confunde.