Se encuentran dos amigos:
—¿Qué tal, Pepito? Cuánto tiempo sin verte. ¿A qué te dedicas ahora?
—Pues mira, aprobé unas oposiciones y ahora soy funcionario.
—Buen trabajo, chaval: poca faena, buen horario y por las tardes sin trabajar.
—Perdona, le puntualiza Pepito: es por las mañanas cuando no trabajamos. Por las tardes es que no vamos.
Un hombre llega a la puerta del ayuntamiento y le pregunta al guarda de seguridad:
—Perdone, ¿por la tarde no trabajan?
—No: por la tarde no vienen. Cuando no trabajan es por la mañana.